El superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., enfatizó la relevancia de que las entidades financieras implementen un sistema de gestión integral de riesgos que considere múltiples variables que podrían afectar su estabilidad. Durante su intervención en el Congreso sobre Gestión Integral de Riesgos, organizado por la misma institución, Fernández W. abordó varios aspectos críticos para el sector, incluyendo la gestión de riesgos de terceros, el riesgo reputacional, el riesgo ambiental y el rol de la inteligencia artificial en la identificación y mitigación de estos riesgos.
Relevancia Empresarial y Estabilidad del Sector Financiero
El enfoque en una gestión integral de riesgos se fundamenta en la creciente complejidad y dinamismo de las amenazas que enfrentan las entidades financieras. Fernández subrayó que, a medida que el sector crece y se diversifica, la exposición a riesgos financieros, regulatorios y tecnológicos se amplifica, lo cual incrementa la necesidad de una estrategia robusta. Hizo hincapié en que los riesgos no deben considerarse de forma aislada, ya que un incidente en un área puede generar repercusiones en otras, lo cual exige un enfoque coordinado e integral.
El llamado se dirigió a las empresas financieras a asumir una postura más proactiva y basada en información precisa para la toma de decisiones, aprovechando la tecnología para mejorar los procesos de monitoreo y alerta temprana. Con esta perspectiva, el funcionario también destacó la necesidad de profundizar en aspectos como el riesgo cibernético y el impacto de posibles fluctuaciones en los mercados financieros.
Nuevo Marco de Supervisión y Colaboración
En el evento, el subgerente de Supervisión de la Superintendencia, José Guillermo López, subrayó la importancia de que las entidades del sector trabajen de forma colaborativa para fortalecer sus estrategias de gestión de riesgos, asegurando una visión conjunta que impulse la innovación y la estabilidad del sistema financiero.
Con este enfoque integral, la Superintendencia ha venido aplicando mejoras al marco de supervisión, introduciendo principios de buenas prácticas bancarias y ampliando los criterios de evaluación de los perfiles de riesgo. Además, se ha priorizado la calificación de la prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo como actividades significativas y se ha incluido la liquidez como un recurso financiero fundamental.
Este nuevo marco busca aumentar la capacidad de las entidades para identificar, gestionar y mitigar posibles amenazas, promoviendo una cultura de riesgo más sólida y enfocada en la sostenibilidad a largo plazo de las instituciones financieras.
Conclusión: Un Enfoque Integral para la Sostenibilidad Empresarial
La gestión de riesgos no solo se limita a evitar pérdidas, sino que se convierte en un pilar fundamental para la estabilidad y el crecimiento a largo plazo del sector financiero. El compromiso con una visión integral y colaborativa de la gestión de riesgos permite a las entidades adaptarse a un entorno más dinámico, preparándose mejor ante futuros desafíos y fortaleciendo la confianza en el sistema financiero del país.

