El sector de las asociaciones sin fines de lucro (ASFL) en República Dominicana, compuesto por unas 8,614 entidades activas de un universo superior a 20,000, enfrenta desafíos significativos relacionados con la prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo (FT). Según la ley 122-05, cualquier persona tiene el derecho de formar una ASFL, pero este derecho conlleva riesgos que requieren atención por parte de las entidades financieras.
Juan Portilla, experto del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), destacó durante el Fórum LAFT que, aunque en la región es poco común que las ASFL sean usadas por grupos terroristas, es esencial evaluar sus operaciones para identificar posibles riesgos. Las medidas incluyen determinar si estas organizaciones se centran en recaudar o desembolsar fondos con fines caritativos.
Gabriela Pellón, experta del GAFI, subrayó que el sistema financiero debe adoptar estrategias inclusivas para tratar con las ASFL. Propuso mesas de trabajo entre bancos y organizaciones no lucrativas para mejorar la comprensión mutua y facilitar procesos como la debida diligencia. También sugirió que las ASFL compartan sus planes financieros con las instituciones bancarias para ajustar los perfiles de riesgo y optimizar la incorporación.
El enfoque adecuado no solo mitigaría riesgos de lavado de activos y FT, sino que también fortalecería la inclusión financiera, promoviendo un entorno más seguro para estas organizaciones esenciales en el tejido social.
Fuente: El Dinero

