El gobierno panameño enfrenta un creciente desafío fiscal debido a la baja recaudación de ingresos corrientes, que hasta octubre de 2024 acumuló $5,426 millones. Esta cifra se encuentra $1,456 millones por debajo de lo presupuestado, reflejando un déficit del 17.7% en comparación con las proyecciones oficiales. Además, los ingresos han disminuido en $272 millones respecto al mismo periodo del año anterior
Causas del déficit
- Evasión fiscal: El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) estima que la evasión de impuestos podría ascender a $1,000 millones, lo que resalta la necesidad de reforzar los mecanismos de recaudación.
- Revaluación del presupuesto: Según el MEF, el presupuesto actual, diseñado por la administración anterior, fue demasiado optimista en sus proyecciones, dificultando su cumplimiento en un contexto económico global incierto.
- Menor actividad económica: Factores como la desaceleración económica, el impacto prolongado de la pandemia y las limitaciones en el gasto de los hogares han reducido significativamente los ingresos tributarios y no tributarios.
Impacto en las finanzas públicas
El déficit ha obligado al gobierno a depender del endeudamiento para cubrir sus obligaciones, incluyendo la emisión de bonos y la solicitud de préstamos internacionales. Este enfoque pone presión adicional sobre las finanzas públicas, especialmente cuando Panamá enfrenta una deuda significativa heredada de administraciones anteriores
Medidas en marcha
El gobierno ha anunciado varias estrategias para abordar la baja recaudación:
- Fortalecimiento de la Dirección General de Ingresos (DGI): Incluye la modernización de equipos y el incremento de personal para mejorar la fiscalización y reducir la evasión fiscal.
- Revisión de subsidios y exenciones: Se evalúan mecanismos para focalizar subsidios y optimizar el gasto público.
- Iniciativas de concienciación: Campañas para promover el uso de facturas fiscales, destacando su importancia en el financiamiento de servicios públicos esenciales
Proyecciones y retos
Aunque el MEF espera que la economía panameña se recupere parcialmente en los próximos meses, lograr un equilibrio fiscal sostenible requerirá esfuerzos continuos en la recaudación y la racionalización del gasto. Expertos económicos advierten que, sin medidas estructurales, el déficit fiscal podría seguir afectando la capacidad del gobierno para cumplir con sus compromisos financieros y sociales
Este panorama subraya la necesidad urgente de políticas fiscales efectivas para estabilizar las finanzas públicas y fomentar un crecimiento económico sostenible.

