República Dominicana, ya consolidada como uno de los destinos líderes en la oferta de “sol y playa” en América Latina y el Caribe, ha comenzado a diversificar su propuesta turística con un fuerte impulso al turismo de bienestar.
Esta modalidad incluye actividades como caminatas en la naturaleza, sesiones de pintura alejadas del bullicio urbano, meditación al aire libre, terapias de spa, retiros espirituales, musicoterapia y clases de cocina, lo que permite a los visitantes reconectarse con su bienestar físico y emocional en entornos naturales privilegiados.
Santo Domingo ha sido protagonista en esta tendencia. Según Flavio Acuña, miembro de la Organización Mundial de Turismo Wellness, la capital dominicana fue la ciudad más activa del mundo durante el World Wellness Weekend 2024, organizando alrededor de 3,200 actividades. A nivel global, el país se posicionó en el quinto lugar en esta importante cita de bienestar y salud.
Durante la Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) 2025, se resaltó el potencial del país para convertirse en un referente mundial del turismo wellness, gracias a su variada geografía que incluye ríos, montañas y cascadas. Acuña subrayó la necesidad del respaldo institucional para consolidar esta visión, destacando que el turismo de bienestar es actualmente la segunda industria de mayor crecimiento en el mundo, solo detrás del sector inmobiliario.
En 2024, esta modalidad turística generó ingresos por US$6.3 billones y se proyecta que continuará creciendo significativamente hacia 2030.

