Uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 24 años en América Latina no estudia ni trabaja de forma remunerada, según un estudio sobre empleo y juventud en América Latina presentado este lunes en un encuentro en el Parlamento Europeo (PE) de Bruselas.
También apuntó a altas tasas de desocupación e informalidad juvenil si la demanda de trabajo no aumenta a la misma velocidad que la oferta de trabajadores.
Desde CEPAL, Espejo quiso subrayar que estos escenarios poco optimistas «no son inevitables» y que «es momento de actuar».
«Es fundamental implementar políticas públicas que impulsen la productividad y el crecimiento económico. La necesidad de mejora las condiciones laborales juveniles enfrenta desafíos, como en el sector servicios», apuntó Espejo.
El director del Patronato de Ayuda en Acción, Rafael De Dezcallar, expresó su convencimiento sobre la importancia de los esfuerzos dirigidos a la juventud, empleo y acción para poder plantear «un cambio económico que sea sostenible».
En la reunión estuvieron presentes las eurodiputadas españolas Rosa Estarás, del grupo del Partido Popular Europeo, y Leire Pajín, del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo.
Estarás expresó que debe haber una cooperación «eficaz» entre Latinoamérica y la Unión Europea (UE) «en tiempos de cambios», enfocada en reformas en el sistema educativo y mejoras en el mercado laboral con «empleos dignos y bien remunerados».
Por su parte, la directora de la organización para el desarrollo humanitario Alliance2015, Antonia Potter-Prentice, subrayó a través de una videoconferencia la importancia de la perspectiva de género en estos estudios y la necesidad de reformular los sistemas de educación y trabajo «en materia de calidad y enfocarlos al desarrollo de habilidades».

