La tasa de usura, uno de los indicadores financieros que más divide opiniones, subió a partir de este mes de febrero, luego de anotar 20 jornadas a la baja, en lo que representa una nueva perspectiva sobre lo que se espera para el sistema general.
De acuerdo con los analistas, la decisión de la Superintendencia Financiera obedece a una reacción esperada del mercado y está muy alineada con las nuevas expectativas sobre las tasas de interés por parte del Banco de la República, tras la decisión de mantener los niveles estables de intervención en el nivel de 9,5%.
“Hemos notado que los meses de enero suele haber incrementos en los desembolsos por parte de los bancos en la modalidad de crédito comercial. Esa es una modalidad que tiene una tasa más baja. Entonces, en la medida en que aumenta su participación en el total de desembolsos, esa tasa que es más baja hace que en los meses de enero la tasa de usura tiende a bajar”, comentó el analista.
Camilo Pérez, gerente de investigaciones económicas de Banco de Bogotá está más por esta línea de que el reajuste se debe más a los factores estacionales de la medición y a los futuros sobre la tasa de interés.
La recuperación en 2025
Los analistas coinciden en que este año será la recuperación de la dinámica del crédito dentro del sistema general, una tendencia que ya se viene observando desde finales de 2024.
“Este año es el año de la consolidación bancaria: tenemos las mejores perspectivas y esperamos estabilizar patrimonios técnicos y algunas operaciones de fusión/adquisiciones que son fundamentales para estabilizar los márgenes de intermediación de los bancos más golpeados”, comentó Palencia.
En una reciente entrevista, Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, aseguró que este indicador, como se plantea actualmente, es “un mecanismo que, a todas luces, fracasó y Colombia tiene que llevar a cabo una conversación, por dolorosa que sea, con apego a los datos, acompañamiento de la academia”.
Desde esta asociación proponen una especie de reforma para que este indicador se base en tipos específicos, dependiendo del mercado o el sector en el que esté enfocado el cliente.
“Primero, el cambio de metodologías, porque es esencial volverla transparente y 100% técnica; pero, a la misma vez, generar una multiplicidades específicas”, puntualizó.

