Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) del sector construcción enfrentan desafíos clave que afectan su contribución al desarrollo económico del país, destacando el acceso a financiamiento, la alta informalidad y la carga impositiva. Según Eliseo Cristopher, presidente de la Confederación Dominicana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), estos obstáculos limitan significativamente el crecimiento de estas empresas. “El principal reto que tenemos hacia 2025 es la inclusión financiera. Cuando solicitamos crédito, somos evaluados como grandes empresas, lo que restringe nuestro acceso a financiamiento”, indicó Cristopher en una entrevista con elDinero.
Aunque los planes de vivienda del Estado dominicano presentan oportunidades para las mipymes, su participación sigue siendo escasa. Cristopher mencionó que “solo hemos visto a Ciudad Alto de la Riviera como una construcción desarrollada por una mipyme”, sugiriendo la necesidad de más iniciativas dirigidas a este sector.
El líder gremial señaló que la reciente liberación del encaje legal del Banco Central beneficia a menos del 1% del sector, compuesto en su mayoría por mipymes. Según Cristopher, los bancos prefieren prestar a empresas con las que tienen experiencia previa, dejando de lado a las pequeñas y medianas. “Debemos crear las condiciones para que esos recursos lleguen a las pequeñas y medianas empresas de la construcción”, enfatizó.
Otro reto importante es la carga impositiva, que Cristopher describió como desproporcionada para las mipymes. “Pagamos impuestos iguales a los de las grandes empresas. Cumplir con nuestras obligaciones fiscales requiere un equipo especializado, lo que desmotiva a muchas mipymes a formalizarse en un sector tan dinámico y mayoritariamente informal”, afirmó. Por ello, abogó por un sistema tributario simplificado que se ajuste a las particularidades del sector.
Además, expresó preocupación por el aumento sostenido de los costos de materiales como acero y cemento, que representan el 44% del costo total de construcción, lo que podría impactar las viviendas de bajo costo. Sin embargo, aseguró que “la inflación actual no se compara con la crisis vivida en 2020-2021” y que, aunque los precios suben, el incremento del 5% al 6% no paralizará al sector.
Fuente: El Dinero

