Foro Internacional de Energía: la inversión en hidrocarburos es clave para una transición energética equilibrada
El secretario general del Foro Internacional de Energía (IEF), Joseph McMonigle, instó este martes en Madrid a mantener la inversión en hidrocarburos durante la transición hacia energías limpias, enfatizando la necesidad de garantizar la estabilidad económica mientras se avanza hacia un sistema energético más sostenible.
Durante su participación en el Global Mobility Call, evento organizado por IFEMA Madrid y Smobhub, McMonigle destacó que reducir drásticamente la inversión en hidrocarburos podría generar efectos adversos en la economía global y complicar la transición energética.
«Hasta que logremos un 50% de energías limpias, debemos continuar invirtiendo en hidrocarburos para mantener la economía funcionando», afirmó McMonigle.
Hidrocarburos y la transición energética
McMonigle señaló que una desinversión prematura en hidrocarburos podría provocar una mayor volatilidad de precios y limitar la oferta en un contexto donde la demanda aún no se ha reducido significativamente. Según él, la crisis energética reciente no comenzó con la guerra en Ucrania, aunque esta exacerbó los problemas relacionados con el suministro, especialmente de gas natural.
También subrayó la importancia de una transición «ordenada y asequible», recomendando a los gobiernos y al sector privado trabajar conjuntamente para evitar un enfoque apresurado que ponga en riesgo la estabilidad económica y social.
El papel de los países productores de petróleo
El secretario general destacó que los países productores de petróleo tienen un doble papel: seguir suministrando energía al mundo mientras lideran innovaciones tecnológicas para la transición energética. Esto incluye el desarrollo de fuentes renovables y tecnologías emergentes, como el hidrógeno verde y la captura de carbono.
La perspectiva de Iván Martén
En el mismo evento, Iván Martén, presidente del Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad, calificó la situación energética global como «muy preocupante» debido al crecimiento poblacional y el aumento de la demanda energética para sostener estándares de vida y tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
“Tenemos que descarbonizar el mundo al menor coste social posible”, indicó Martén, subrayando la necesidad de una energía accesible, clara y justa para todos.
Ambos líderes coincidieron en que la transición energética requiere un enfoque balanceado, donde los hidrocarburos continúen desempeñando un papel estratégico mientras se impulsa la adopción de tecnologías limpias y se garantiza una transformación equitativa para la sociedad.

