La Asociación Nacional de Comerciantes Dominicanos Unidos (Ancodomu) ha lanzado una alerta preocupante sobre el impacto que la evasión de impuestos y la competencia desleal generada por los negocios de origen chino están teniendo en el comercio local. Según la organización, si el Gobierno no toma medidas correctivas y de control, muchos negocios dominicanos podrían verse obligados a cerrar, lo que provocaría una crisis comercial sin precedentes en el país.
Luis Manuel Gómez, titular de planificación de Ancodomu, explicó en una reciente vista pública convocada por la Cámara de Diputados que la expansión del comercio chino en República Dominicana, amparada por lo que describió como «tolerancia gubernamental», está afectando gravemente la competitividad de los comerciantes dominicanos. «Nos encontramos en una situación de quiebra porque somos víctimas de un comercio que opera con reglas desproporcionadamente injustas», señaló Gómez, subrayando que el grado de evasión fiscal de los negocios chinos está distorsionando el mercado de manera monstruosa.
Según Ancodomu, muchos de estos comercios chinos no cumplen con las obligaciones tributarias a las que están sujetos los negocios locales, lo que les permite ofrecer productos a precios considerablemente más bajos y, en consecuencia, desplazar a los comerciantes dominicanos que sí tributan. Esta situación ha reducido la competitividad de los negocios nacionales, llevándolos a operar en condiciones financieras insostenibles. «Si no se corrige la situación, muchas de nuestras empresas tendrán que cerrar sus puertas», advirtió Gómez.
Además, el gremio expresó su apoyo a la repatriación de extranjeros indocumentados que, en su opinión, contribuyen al desorden en los entornos comerciales y a la sustitución de la mano de obra local. Afirmaron que estos trabajadores no solo perjudican a los negocios dominicanos al aceptar salarios más bajos, sino que también fomentan una mayor informalidad y precarización en el sector, lo que agrava aún más el problema.
Para los comerciantes dominicanos, la situación se ve agravada por el proyecto de modernización fiscal planteado por el poder Ejecutivo, que según ellos, podría empeorar las condiciones para los pequeños y medianos empresarios. Aunque la modernización tiene el objetivo de fortalecer la recaudación tributaria, Gómez insistió en que no será suficiente si no se toman medidas para fiscalizar adecuadamente los negocios chinos, que operan con ventajas desleales.
Ancodomu hizo un llamado a las autoridades a establecer un marco regulatorio más estricto para asegurar que todos los negocios, independientemente de su origen, cumplan con las mismas obligaciones fiscales y operen en igualdad de condiciones. La asociación también instó al Gobierno a proporcionar más apoyo a las pequeñas y medianas empresas dominicanas, quienes han sido las más afectadas por este tipo de competencia y la falta de control.
El escenario, tal como lo describen los comerciantes, refleja un ambiente económico cada vez más adverso, donde las prácticas de evasión y la falta de regulación están empujando a los negocios locales al límite. Sin un cambio drástico en las políticas, advierten que el panorama podría empeorar, con el posible colapso de cientos o incluso miles de comercios dominicanos en los próximos meses.

