Según un informe de Control Risk, la inversión privada en Colombia sufrió una caída significativa del 25% en 2023, poniendo fin a 15 años de crecimiento sostenido en este indicador. Esta disminución se reflejó en una disminución del 0,6% en el primer semestre de 2024, con los sectores clave como la construcción, la manufactura y el comercio experimentando los efectos más profundos.
Una de las consecuencias más notables de esta disminución ha sido la significativa disminución en las ventas de casas, que cayeron un 45% en comparación con el año anterior. Además, entre febrero de 2023 y 2024, se perdieron 50.000 empleos en la industria de la construcción, lo que es una señal alarmante para el mercado laboral.
Control Risk señala que la disminución se debe a un ambiente económico global inestable y agitado, donde los inversores priorizan la cautela en lugar de la expansión. El informe señala que el principal factor que contribuye a la disminución del dinamismo es una economía de mercado mundial inestable y tensa, en la que los flujos de inversión se adhieren cada vez más a la prudencia en lugar de a la expansión activa.
El impacto de la inversión privada en Colombia, los factores internos y externos, así como las estrategias de recuperación.
Control Risk destaca que los factores internos han empeorado la disminución de la inversión. Se ha identificado que el discurso del presidente Gustavo Petro tiene un impacto negativo en la confianza de los inversores. El informe indica que las acciones del líder han reducido la atracción de Colombia como destino para la inversión privada, lo que ha aumentado la incertidumbre entre los actores económicos.
Esto se suma a una situación regulatoria inestable, que, según Control Risk, podría continuar durante el resto de 2024. La percepción de riesgo de los inversores ha aumentado como resultado de las reformas propuestas y los cambios en las políticas, lo que ha llevado a una disminución en las inversiones y proyectos.
A pesar de la situación desfavorable, hay algunos expertos que opinan que la colaboración entre los sectores público y privado podría ser crucial para cambiar el curso de acción. La creación de alianzas estratégicas puede revitalizar la economía de Colombia y dar un nuevo impulso a la inversión en sectores importantes. Estas alianzas tienen como objetivo promover un ambiente más estable y atractivo para los inversores, lo que podría contribuir a la reactivación económica del país.

