Este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) reveló en el “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2024: Trampa de bajo crecimiento, cambio climático y dinámica del empleo” bajó sus proyecciones de crecimiento para la región este año 2024, situándola en 1.8%, tres décimas por debajo del 2.1% estimado en mayo pasado.
La comisión de las Naciones Unidas proyecta que ese lento crecimiento se observará en todas las subregiones. América del Sur, por ejemplo, prevé que crecerá un 1,5%; Centroamérica y México un 2,2%; y el Caribe (sin incluir Guyana) un 2,6% y si lo incluye vaticinó un 8.4%.
Por país, el organismo proyecta que República Dominicana liderará el crecimiento de la región de América Latina, con un 5.2%, seguido de Venezuela con 5.0%, Costa Rica 4.0%, Paraguay y Honduras 3.8%, Nicaragua 3.7%, Uruguay 3.6%, El Salvador 3.5% , Guatemala 3,4%.
Por su parte, para Panamá, que por más de tres décadas había liderado el crecimiento de la región, la Cepal también revisó a la baja su crecimiento para este año 2024, fijándolo en 2.7%, tres décimas menos que en la revisión de mayo pasado. ; y para 2025 prevé un crecimiento del 3,3%.
Mientras que para las economías de Perú y Chile se espera un crecimiento de 2.6%, Brasil 2.3%, México 1.9%, Ecuador 1.8%, Bolivia 1.7%, Colombia 1.3%, Cuba 0.5%. Por el contrario, para las economías de Haití y Argentina se estima una disminución en sus economías de -3,0% y -3,6%, respectivamente.
Por otro lado, la Cepal espera que la economía de Guyana crezca este año 29.2%, Antigua y Barbuda 6.3%, San Vicente y las Granadinas 4.7%, Dominica 4.6%, Granada y Belice 4.1%, Barbados 3.7%, Santa Lucía 3.4% , Saint Kitts y Nevis 3,0%, Surinam y Trinidad y Tobago 2,4%, Bahamas 2,3% y Jamaica 1,8%.

Para 2025 se espera un crecimiento de 2.3% en toda la región, repunte que se explicaría, en particular, por el desempeño de América del Sur (que llegará al 2.4%), según explicó Daniel Titelman, director de la División de Desarrollo Económico de la Cepal.
El informe, uno de los más importantes de esta comisión económica regional de las Naciones Unidas, recuerda que la región se mantiene estancada en una trampa de bajo crecimiento acompañada de un mal desempeño de la inversión y una baja productividad laboral, a lo que se suma, el poco espacio interno para implementar políticas macroeconómicas de reactivación y la incertidumbre global.
Según el estudio, en el transcurso de la última década, los países de América Latina han exhibido un bajo crecimiento económico, con una tasa promedio del 0,9% en el período 2015-2024. Por ello, el informe señala que dinamizar el crecimiento constituye una tarea primordial para que la región pueda responder a los desafíos ambientales, sociales y laborales a los que se enfrenta en la actualidad.

